El empresario gastronómico, presidente de la Filial Concordia, presentó su historia de vida en el Ciclo “Entre Colegas”, que FEHGRA realiza por Instagram Live. Fue presentado por el empresario gastronómico porteño, Daniel Prieto. El próximo encuentro será el lunes 3 a las 18 hs. con Alejandro Marchant, de San Martín de los Andes.

Joven, emprendedor, comprometido, simpático, gastronómico de alma y cantante, Leandro Lapiduz tiene a su cargo la empresa familiar, es cocinero profesional, con un especialización en Management Gastronómico. Además, es presidente de la Filial FEHGRA Concordia. Esta semana fue el invitado del Ciclo Charla “Entre Colegas” por Instagram Live, que tuvo como presentador al dirigente gastronómico porteño, Daniel Prieto. En este espacio, Leandro Lapiduz compartió parte de su historia, en una charla amena, en la que no faltaron anécdotas divertidas. Habló de su camino como empresario, de las particularidades de pertenecer a una PyME familiar, de Concordia, de la vocación y de las frases que marcan su forma de ser.

Niñez y Adolescencia

Así empezó la charla: “Mi críe en una familia de origen gastronómica. Mi papá inició su empresa en 1965. Un día me dijo que empezó por necesidad y terminó trabajando en la vocación más grande de su vida. Me críe con este concepto, dando vueltas por el establecimiento, fajinando, curioseando detrás de la barra. Si bien tuvo distintos emprendimientos, en los últimos años se dedicó a su empresa de eventos, que es la que más conocí”. Su padre Ignacio construyó la segunda empresa gastronómica más antigua de Concordia y una de las más conocidas de Entre Ríos y la región. Hoy, con su hijo al frente, Lapiduz Gastronómica está integrada por El Ciervo Restaurante, Salón de Las Américas, Restaurante Club Progreso, Lapiduz Eventos Corporativos y Sociales, y El Ciervo Express (Soluciones en Comidas).

Al terminar el colegio secundario y con el logro de haber ganado dos veces el mayor festival del folclore sudamericano, el Pre Cosquín, representando a la Provincia de Entre Ríos, Leandro se instaló en Buenos Aires para estudiar música. A la par, y sacando a relucir su espíritu histriónico, comenzó a realizar shows en distintos bares porteños. Su gusto musical es amplio, empezó con el folclore, siguió con el rock y el pop, hasta que en los últimos años armó su show homenaje “Sandro Historia viva”, con el que subió a escenarios nacionales, incluida la televisión, y hasta lo presentó al Consejo Directivo de FEHGRA en una de sus cenas de camaradería.

Volviendo a sus años de estudiante, mientras se dedicaba a la música, decidió comenzar una carrera universitaria, Ciencias de la Comunicación, que casi termina. Cuenta que cuando le faltaban algunas materias, cita a su padre en un bar porteño para anunciarle su decisión de dejar los estudios con el objetivo de volver a Concordia para trabajar en la empresa familiar: “La primera reacción de mi viejo fue preguntarme si no quería cambiar de ciudad y seguir estudiando. Él quería que su hijo fuese profesional. Me dijo: ´Mirá, Leandro, vos tenés que volver a Concordia para superarme a mí. Para eso, tenés que estudiar. Yo me hice de abajo, pero eso ahora no va más…´”. La reflexión lo hizo cambiar nuevamente su futuro inmediato. Se quedó tres años más en la Ciudad de Buenos Aires, haciendo las carreras de Gerenciamiento Gastronómico y Cocina. Y cumplió también su idea de trabajar en la empresa familiar, ya que todos los fines de semana viajaba a Concordia para colaborar con la tarea.

Confiesa que, en la educación, su madre era muy “sui generis”, quien pensaba que cada uno tenía que respetar sus propios tiempos de crecimiento, y que su padre por el contrario era estricto, y que de los dos aprendió un montón.

Volviendo al área laboral, cuenta otra anécdota familiar. Con una sonrisa dice: “Mi viejo me decía que había dos maneras de hacer las cosas: cómo se hacen y cómo le gustaban a él, que era como finalmente se terminaba haciendo”. Daniel Prieto le retruca: “Típico de las empresas familiares, también me pasó. Con tu viejo, hiciste el master”.

En esta parte de la charla, hablaron de la historia empresarial de la Familia Lapiduz, que supo tener la administración de la célebre confitería Richmond, de Concordia, y del recordado boliche Hostal del Río, por donde pasaron figuras del espectáculo, como Susana Giménez o Chunchuna Villafañe. Por otra parte, Roberto Goyeneche, entre otros, fue contratado dos veces para cantar en el Restaurante El Ciervo.

Concordia

Leandro Lapiduz habló con amor de su ciudad natal, que aunque nació con base productiva supo hacerse un camino en el listado de las urbes turísticas, a fuerza de termas, río y cultura. “Hay mucho potencial. Tenemos tres complejos termales, dos de ellos municipales. Veníamos bien, la hotelería y la gastronomía se venían defendiendo. Pero esta crisis por la pandemia hizo que cerrara uno de los hoteles más importantes del corredor del Río Uruguay. Es una situación muy adversa”. También se refiere a la historia que liga a la ciudad con el famoso autor del “Principito”, el francés Antoine Saint-Exupéry, quien en 1929 aterrizó por un desperfecto en su avión en las cercanías del castillo en el que vivía la familia Fuchs Valón, que le dio asilo. Las hijas del matrimonio, Edda y Suzanne, fueron su inspiración para escribir el capítulo «Oasis» de su libro autobiográfico «Tierra de Hombres». Hoy el lugar está convertido en el Parque San Carlos, reserva natural municipal, ubicada a cinco minutos del centro de la ciudad, y que ofrece selvas en galerías, lomadas, montes y un vista privilegiada del Río Uruguay.

En los últimos años

La charla retoma la historia personal. Luego de una intensa etapa de aprendizaje bajo el paraguas de la empresa familiar, Leandro decide buscar su propio camino e inaugurar El Ciervo Restaurante, con una cocina tradicional y regional, de vanguardia. Abre sus puertas a los 50 años exactos de la inauguración del primer Ciervo. Dice: “Irme de la empresa familiar fue la decisión más difícil de mi vida. Fueron años muy duros. Mi viejo es un referente acá y tuve que ganarme ese lugar por mí mismo”. Hace un par de años, por iniciativa de su padre, quien decide tomar distancia de la sacrificada vida del gastronómico, el hijo unifica todas las unidades comerciales en una sola firma: “Lapiduz Gastronómica SRL”.

En la historia de su familia existe un capítulo sobre la dirigencia empresaria. En 1976, en un local de la familia Lapiduz, se firmó el primer estatuto de lo que sería la Filial FEHGRA Concordia, y en la primera Comisión Directiva tuvo a Ignacio Lapiduz como vicepresidente.

Leandro habla de su faceta de dirigente, rol que encara con compromiso y convicción, insistiendo en la cooperación de todos los actores, tarea en la que se pone al frente, ejerciendo el honor de ser Presidente de la Filial.

El próximo encuentro será el lunes 3 a las 18 hs. con Alejandro Marchant, de San Martín de los Andes.

Tienen acceso al Ciclo “Entre Colegas” los seguidores de Instagram de la cuenta de FEHGRA: https://www.instagram.com/fehgra_ok/

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